26 de febrero de 2012

Un reino por amor


He estado dudando entre titular esto “Un reino por amor” o “Contigo pan y cebolla” pero, como hoy estoy de un romántico subido, opto por lo primero.

Lo de “Un reino por amor” se lo podríamos aplicar a Eduardo VII quien, enamorado hasta las trancas de Wallis Simpson y no pudiendo casarse con ella por las leyes y convencionalismos absurdos que rigen la monarquía británica, no dudó en abdicar con la siguiente frase: “Me resulta imposible soportar la pesada carga de responsabilidad, así como el poder desempeñar mis deberes como rey, de la manera que a mí me gustaría, sin la ayuda y el apoyo de la mujer que amo”. Resumiendo que, aunque parece ser que no era correspondido de la misma forma, como así lo demuestran las cartas que Wallis dirigió a su ex y que se han publicado recientemente, el amor de Eduardo hacia ella era tan grande que no lo dudó y optó por ser feliz.

Escandalizó a propios y extraños, sobre todo cuando transcendió que su mayordomo le había pillado de rodillas en el suelo pintándole a Wallis las uñas de los pies, pero él vivió la vida que quiso junto a la mujer que quiso, sin importarle renunciar a un reino por ello.

Lo de “Contigo pan y cebolla”, aunque suene menos romántico que lo del reino es, en realidad, lo mismo, sólo que aplicado al resto de los mortales, a los que ni tenemos reino ni falta que nos hace para amar a nadie.

Pienso que lo del pan y la cebolla se refiere a las renuncias o dificultades que, en ocasiones, hay que hacer por amor y es que la vida no siempre es fácil, te puede poner obstáculos que, igual en un momento dado, te puedan parecer casi imposibles de salvar, pero yo estoy convencida, absolutamente convencida, de que, con paciencia y amor, todo se termina consiguiendo y, sobre todo, de que cualquier cosa merece la pena por ello.

Porque ese amor, el que sientes por tu rey particular, el que te hace desear reposar tu cabeza en su “colchoncito” mientras él te acaricia y te llama “mi reina”, eso no tiene precio, su valor es tan incalculable que merece lo que se pague por él, de hecho yo hasta renunciaría a la cebolla y me quedaría sólo con el pan, ¿para qué más si le tengo a él?.



16 comentarios:

Vicente Rubio dijo...

Amiga mia el castillo que presentas es el NEUSCHANSTEIN CASTLE en Baviera en Alemania. Rey Luis de Baviera, El Rey loco primo de Sissi
http://www.youtube.com/watch?v=MHzefouE_y0
Walt Disney lo copia y es el castillo que aparece en sus películas y los parques de atracciones Disneylandia
Yo personalmente lo he visitado y es sensacional.
Un abrazo.

María dijo...

Lo sé Vicente, yo también lo conozco, por eso lo he puesto. Es precioso.

Besos

Rosa Mª dijo...

Hola María, me gusta mucho lo que has escrito, como todo cuanto escribes.
Espero y deseo disfrutes este domingo.
Muchos besos. Rosa.

elinternado dijo...

Hola!! Soy la dueña de Viva la ley del temor y te sigo ;) Muchas gracias por seguirme :D

Mos dijo...

Hola, paisana!: El amor, ¡ay, el amor! Es el más grande de los sentimientos y el que nos hace seguir día a día. Qué pena el que no lo sienta o no lo tenga.
La expresión "Contigo pan y cebolla" me da que va dirigida a esto precisamente, al amor.
Y es que cuando uno está enamorado-a se puede decir que sobra casi todo; que tu amada-o te llena por completo y que necesitas muy poquito para seguir vivo. De ahí lo del pan y la cebolla como algo muy simple, común y de poco valor material cuando estás con la persona que amas. Supongo que es esa sensación que se experimenta cuando uno se enamora de jovencito-a que nada te importa, que no duermes, que no comes, que estás "tonto" con tu chica y los demás te notan esa cara de enamorado.
Luego, con los años, se puede estar igual de enamorado-a y darle el mismo valor a esa reina o rey que te acompaña aunque, si puede ser, con unas gambitas y un poquito de jamón del bueno pues mejor, digo yo.:):):):):) Y que conste, paisana María, que sigo enamorado y mi chica está "loquilla" conmigo.
Que viva el amor, el pan, la cebolla y lo que haya "pa" comer.

Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.
PD: Vaya con las dichosas letritas del robot.

DORAMAS dijo...

Cosas de la vida, después de 41 años casado, como dicen mis amigos, CON LA MISMA", puedo asegurar que no la cambiaría por nada y eso de contigo pan y cebolla, pues claro que si. Y te dejo una frase que me dijeron el día de mi boda: EL MATRIMONIO ES UN CAMINO DE ESPINAS CON ALGUNA ROSA.

E..P.. dijo...

El amor es eso que te queda tont@, maread@,que te hace vivir, vibrar,llorar o reír,sentimientos que salen sin darte cuenta, la necesidad, la unión en uno solo,eso de contigo hasta el final del mundo, mi universo, mi vida, mi corazón...en pienso en ti y te amo por lo tanto existo....
Que más da el pan o la cebolla cuando verdaderamente amas...
Me ha gustado tu relato como lo de pan y cebolla, hacia mucho tiempo que no me acordaba de esa frase (permiteme) que tanto decía mi viejo a mi madre y que tanto me gustaba oírsela decir haber el amor que se tenían.
Un abrazo Maria.

Maribeluca dijo...

Pues estoy empezando a pensar que esos "convencionalismos" por algo son al fin y al cabo vistas ciertas cosas, aunque quede poco romántico...a nivel de realezas, naturalmente.

Carmen Silza dijo...

En estos momentos volvemos, " a contigo pan y cebolla"...No, no puede ser!!! es un mal sueño....Besos mi querida María..Que tengas una buena semana..Gracias siempre..

andré de ártabro dijo...

Es mucho más hermoso perder el reino por amor que no el reino por un caballo (estos ingleses) .
Pero estoy contigo, que hermoso sueño y gran tesoro es oír de tu amor " ven reina mía"...¿para qué más?
Un beso.

Rosana Martí dijo...

Que hermosa historia con lo romántica que soy. Un amor bien vale dejar un castillo por muy castillo que sea.

Un besote mi linda María, siempre en mi corazón.

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Gracias, estam9s de acuerdo, los tiempos han cambiado y las necesidades de evangelizar también, nos estamos muriendo por falta de vocaciones, no tiene sentido quedarnos sin cambiar las formas de dentro y de fuera.
Mientras tanto, me van a crucificar.
Te dejo mi ternura
Sor.Cecilia

TORO SALVAJE dijo...

:)

Que bien.
Como una adolescente enamorada.
Que te dure siempre.

Besos.

Manuel María Torres Rojas dijo...

¿Romanticismo o más bien...la luz de tu serena inteligencia?

sonata dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
* Inés * dijo...

María, regreso de nuevo, perdona mi ausencia no elegida.
Recuerdo entrañablemente haberme bebido literalmente la historia de esta pareja histórica, que nos propones como paralelismo con tus pensamientos propios.
Coincido plenamente con Manuel Mª Torres que hay mucha inteligencia a la hora de elegir, a parte del romanticismo.
Estos detalles tiernos ( suena She- me encanta! ) de nuestro enamorado, hacen que nos digamos mil veces, que la vida con él merece la pena. Por un roce de un dedo suyo en la cara, o embobarnos mirándolo sin más, merece la pena la vida.
Sentir aún con la misma intensidad que cuando empezó el Amor, ese pellizco en el estómago y más cosas, muchas más.
¿ Para qué más, María?.
Si él es todo y más que todo!.
Un besito, me ha gustado mucho.

16 marzo, 2012 11:15

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...