14 de enero de 2014

Ni en mi peor pesadilla...



Ni en mi peor pesadilla hubiera soñado nunca con el escenario con el que, desgraciadamente para mí, me tuve que enfrentar la semana pasada.

Entré al quirófano para una operación de un tumor en el tiroides con dos espadas de Damocles pendiendo sobre mi cabeza, la primera que puede que no fuera posible intubarme para la anestesia una vez dormida y tuvieran que despertarme, colaborar yo para que el tubo llegara a los pulmones y volver a dormirme; la segunda es que, como la biopsia no era concluyente porque el tumor era muy grande, al final resultara cáncer.

Esas dos espadas, al final, no cayeron sobre mí y ni me tuvieron que entubar despierta y luego provocarme amnesia retroactiva para olvidar el mal trago ni, afortunadamente, se han encontrado células cancerígenas.

Pero, quizás porque desde hace 4 años el dolor es mi eterno compañero de viaje, tuve que pasar por algo que sólo le ocurre a 1 de cada 15.000 personas a las que aplican anestesia general: sólo me funcionó la parte de la anestesia que provoca rigidez y que te impide el más mínimo movimiento, hablar gritar, etc. y no me funcionaron las partes que te hacen dormir y te inhiben el dolor. Con lo cual, pasé consciente prácticamente toda la operación, oyendo a los médicos y, sobre todo, sintiendo absolutamente todo el dolor que conlleva.

Honradamente no sé como pude soportarlo, porque el dolor es indescriptible, el miedo salvaje y la impotencia de no poder hacer absolutamente nada demoledora.

No podía entender como habiendo 8 personas en el quirófano nadie notaba nada y me salvaba de lo que yo creía una muerte segura pero, al fin, oí a uno de los cirujanos decir: “¿NO OS DAIS CUENTA DE QUE ESTA MUJER ESTÁ DESPIERRRRRRRRRTA?” y, a partir de ahí, una vorágine de pinchazos (terminaron poniéndome una vía en el tobillo) y, por fin, un sueño y, al despertarme, la cara extremadamente preocupada de mi marido, al que ya habían explicado lo sucedido.

Ha sido muy duro, extremadamente duro y no debería quizás ni escribir de ello, pero lo estoy haciendo como una forma de echar los demonios fuera y, si Dios quiere, pasar página e ir olvidándolo.

30 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Duro?
Terrible, horrible, inhumano...

Uffffffffffff

Ojalá la amnesia cumpla su cometido.

Felicidades por la buena noticia.

Besos.

Rafa Hernández dijo...

Joder María, me has puesto los pelos de punta, ya que eso no fue una pesadilla, sino un calvario como el de Cristo. Pero bueno dentro de todo lo malo, menos mal que el resultado ha sido satisfactorio, y ahora lo que deseo y espero es que te recuperes pronto, y que al menos este varapalo te sirva para que mejores un poquito de los huesos. Lo que no tiene perdón de Dios, es que entre ocho facultativos, que se entiende que son "profesionales", no se percataran de los dolores que estabas padeciendo, Eso era para levantarse de la mesa de operaciones, y liarse a hostias con todos. Siento lo que te ha sucedido, y lo dicho, que sanes pronto. Recibe toda mi energía y apoyo, y has hecho muy bien con publicarlo, ya que ciertas cosas hay que desfogarlas.

Besos María.

Carmen Silza dijo...

María cariño, se me han erizado todo el bello de mi cuerpo, que pesadilla, y cuanto sufriste y cuanto miedo pasarías, no me lo quiero ni imaginar...pobrecita mía, por suerte todo ha pasado, ne alegro enormemente.
Y mis deseos de que todo siga bien, cuidate cariño.
Un fuerte abrazo con mis mejores desos. muakcssss! paisana.

Kasioles dijo...

Se me ha puesto la piel de gallina ¿será posible que en nuestro siglo puedan ocurrir cosas de este tipo?
Mi niña, no sabes como lo siento, tiene que ser espantoso pasar por una cosa así.
De todas formas, no sólo deberías escribirlo en el blog, el caso es para darlo a conocer y que, todos aquellos que desempeñen esa profesión, estén alerta y pongan los cinco sentidos y alguno más, si hiciese falta, para cerciorarse de que ese paciente está bien dormido.
Mi intención era haber contestado a tu comentario, pero después de leer lo que te ha pasado... ya lo haré en otra ocasión.
Como premio, el diagnóstico de un principio, ha sido erróneo ¡cuánto me alegro!
Hoy te mereces que todos te arropemos y te dejemos abrazos muy especiales.
Kasioles

Rosana Martí dijo...

María preciosa, he sentido el dolor muy hondo, siento de verás ese sufrimiento, pero ante todo la impotencia que debes haber sentido.
Me alegra saber que por lo demás estás bien y todo a quedado en un tremendo susto. Mi ánimo para ti siempre, olvida, olvida rápido y pasa página.
Cosas así te destrozan el alma.

Besitos y abrazos llenos todos de mi cariño.

Mos dijo...

Realmente macabro, paisana. Cuánto lo siento porque . según lo relatas, debiste pasar unos momentos horribles. No sabía nada de estos casos pero realmente es espeluznante.
Por otro lado me alegra saber que todo ha sido una pesadilla muy real pero que no tienes cáncer y que vas a salir de este mal trago.
Haces muy bien en contarlo.
Te mando un abrazo muy grande y el deseo de verte recuperada y tan activa como siempre.
Tu paisano Mos.

ion-laos dijo...

Madreeeee María!!! Haces bien en soltarlo todo, te has quitado peso, y si necesitas volver a escribirlo y acordarte de tó lo que se menea no te quedas con las ganas. Te abrazo muy muy fuerte ((((((muacccss))))

Robledo Ruiz dijo...

Maria,siento muchísimo lo que has pasado, espero que te recuperes pronto, un beso

Gina Zarate dijo...

Hace unos meses me paso algo similar, yo desperté en plena cirugía y pude sentir aquel dolor insoportable,afortunadamente pude moverme y articular palabras que aunque eran ininteligibles hicieron que se dieran cuenta. No imagino lo horrible que ha de haber sido estar en tu situación sin poder moverte ni hablar. Pero vaya si lo has aguantado creo que eres toda una campeona!

Besos!

Rayén dijo...

uuuuuy!!!, increíble. Yo en tu lugar quizás no hubiese sobrevivido para contarlo.Debe ser terrible, eres una gran luchadora, amiga.
Te dejo muchos abrazos y cuidate!!.

Belén Rodríguez dijo...

Menuda experiencia la que te ha tocado en suerte!.
Ahora, que ya has echado fuera los demonios, piensa sólo en que las noticias no han sido malas.
Yo llevo operada de tiroides un montón de años y eso no me impide hacer una vida totalmente normal.
Me alegro de que todo haya pasado y ya estés de nuevo con nosotros.
Muchos besos.

Pedro Luis López Pérez (PL.LP) dijo...

Vengo del Blog de nuestro Amigo en común RAFAEL H. LIZARAZO (Del Blog:misversos-rahulig) y me ha encantado Tu Bello Espacio; por lo cual, si no te importa, me apunto como seguidor de Tu Mágico Rincón.
Te invito a pasar por mi blog:http://poesiayvivencias.blogspot.com.es/
Abrazos.

Sor.Cecilia Codina Masachs dijo...

Mi querida María, sí que pasaste un mal trago, uno sin ser de cierto y el otro sintiendo el dolor.
me pasó a mí cuando me operaron de un cálculo biliar en el hospital donde trabajaba,hace de ello 35 años.
me enteré de todo y no podía moverme ni decir cuánto dolor sentía.
Oí toda la conversación de mis compañeros, el cirujano enfadado porque mi abdomen no se relajaba y en cima me llamó gorda. !Ay! el era más gordo que yo, así que cuando ya estaba en la habitación y pasó a verme, le canté las cuarenta.
Bueno, espero que estés del todo recuperada.
te dejo un gran abrazo
Sor.Cecilia

la MaLquEridA dijo...

¡Que horror! Espero estés mejor.


Un abrazo

Lara dijo...

Qué horror María, últimamente entro muy poco al blog, y por casualidad he pasado a saludarte, y me he quedado helada al leer este post, entiendo que ha sido traumático, pero a la vez admirable por tu parte, al tener el valor de contarlo.

Espero que a estas alturas estés recuperada de ese susto y de los demás que te han llevado a pasar por este mal trago.

Un abrazo y mi cariño.

alp dijo...

Alucino con lo sucedido..menos mal que no me pasó eso..espero qeu vayas bien..yo gracias a Dios va todo de camino ueno...un besazo desde Murcia...

Fray Rodolfo de Jesús Chávez Mercado O.C dijo...

Noooo, de solo leer me entró pánico, terror, dolor en cada letra María.
Que cosa tan fea, y espero que en verdad puedas pasar la página.

Terribleeeeeeeeeeeee, Dios te bendiga.

RAFAEL H. LIZARAZO dijo...

Es increíble que sucedan cosas así y más todavía que alguien pueda soportarlas.

Abrazos.

Manases dijo...

Siento no ser un habitual por tu blog, ando algo liado… por cierto es difícil imaginar tanto dolor y no poder o decir nada, me viene a la mente lo que tuvieron que pasar muchas personas cuando tenían que sacarles una muela sin anestesia. El dentista, por llamarlo de alguna manera, escarbaba en el sensible diente dañado con instrumentos afilados y luego rellenaba el hueco metiendo a martillazos metal caliente. Como no había otro método, para cauterizar introducían una varillita de acero al rojo vivo en el conducto de la raíz infectada. La extracción de una pieza también representaba un martirio antes de que se inventaran instrumentos especiales y anestésicos. La gente solo estaba dispuesta a someterse a tal tormento porque era peor vivir con el dolor de muelas.

Un beso

Kasioles dijo...

Querida amiga: ¿Qué tal estás? Me imagino que, a estas alturas, te habrás recuperado y casi olvidado el trauma por el que has pasado.
Pido para ti que nunca más tengas que volver al quirófano, con una vez ya vale.
Se te echa en falta.
Cariños en el corazón.
Kasioles

Rosa Maria de los Santos dijo...

MARIA, la enhorabuena buena por partida doble...y lo mal que lo has pasado , poco a poco el tiempo lo diluirá...de momento ya has sido valiente de contarlo...
de vuelta al blog n(me quede enganchada con el face) hago sorteo facil...te invito aa participar, es facil..sorteo LAS RUNAS BRUJAS...para jugar con las amigas...besos y abrazos !

D'MARIE dijo...

Maria te mando un beso y abrazo grande..

Rosa Mª Villalta dijo...

Mi querida María. Lo que describes no tiene nombre. Sólo espero y deseo que te sientas mejor y que poco a poco vayas recuperándote de algo tan sumamente desagradable.
Besos. Rosa.

Nita Oliveira dijo...

Gostei muito de ter passado por aqui.
Boa semana.
Beijo.
Nita

Lola dijo...

¡¡¡Que horror!!! Algo así vi yo en una película, pero claro, era una película, lo que tu cuentas es tremendo y real. Yo espero que todo ese sufrimiento fueran recompensados con las buenas noticias, eso sí tocaba menos mal. Te mando un fuerte abrazo.

Nubyh dijo...

Imagino lo horrible que habra sido todo. Bueno seguro que no del todo debe ser inimaginable, parece una peli de terror,como puede suceder algo así?. Ahora debes quedarte con lo bueno y positivo, estas bien no te han dado malas noticias y eso es lo que tienes que pensar, el resto olvídalo, ya se fácil de decir.
Besos, te deseo una pronta recuperación

Kasioles dijo...

Mi niña, ¿Qué tal estás? Se te echa en falta.
Espero que a estas alturas, ya estés completamente recuperada y tu ausencia se deba a un periodo largo de vacaciones.
Te deseo todo lo mejor.
Cariños en el corazón.
Kasioles

Kasioles dijo...

Mi niña, no sabía nada de lo de tu madre ¡cuánto lo siento! Si a algo temo es a esa enfermedad tan cruel, pero yo creo que, aunque sea muy en el fondo, tiene que darse cuenta que es querida y cuidada con todo el amor que una hija le puede dar.
Me imagino que tiene que ser un trabajo constante y toda la dedicación es poca.
Cuando la abraces, dale también otro abrazo de mi parte, para mí las madres son el pilar más importante en la vida.
Cariños para compartir.
kasioles

Scarlet2807 dijo...

Después de un largo alejamiento, vuelvo de a poquito a comentar.
Espero que te estés recuperando y como siempre un gran beso de mi parte a tu madre...
Besitos en el alma
Scarlet2807

Luis Salares dijo...

Es impactante el relato contado en primera persona, digno de un cortometraje o relato. Lamentable que no se hubieran dado cuenta antes. Me alegro de que superaras el trance, y me alegro de conocer tu blog. Saludos.

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...