2 de junio de 2013

La visita del hamster



Hace año y medio conté aquí (http://escribimospensamientos.blogspot.com.es/2012/01/estoy-en-peligro.html) que había oído a mi vecina de arriba decir: “ay hamstercito mío qué guapo eres” y mi miedo (en realidad pánico) porque el susodicho pudiera llegar a mi casa.

Y hoy, mira tú por donde, se ha hecho realidad la pesadilla. Me he levantado a las 7 con los ojos medio cerrados y directa a la cafetera como siempre y me he encontrado a uno de mis hijos en la cocina, le he dicho algo mientras casi a ciegas metía la cápsula en la cafetera y le he oído decir: “Alejandro tiene que contarte algo” (Alejandro es mi otro hijo). Aquí ya me he mosqueado porque he pensado que qué cosa más rara estos dos levantados un domingo a las 7 pero estaba pendiente del café y he pensado que tampoco sería grave el asunto.

A todo esto que llega Alejandro y me dice: “oye, que a las cinco de la mañana he salido al lavadero a poner la ropa en el cesto de la ropa sucia y he visto un hamster”, ¿un quéeeeeeeeeeeeeeeeee? (esto se ha oído como en 1 km. A la redonda y ya no me hacía falta ni el café).

Cuando me he calmado un poco, me ha contado que, tratando de atraparlo, el bicho lo ha toreado con ganas, se ha metido a la cocina, se ha vuelto a salir al lavadero y de ahí al patio (es uno de estos que están divididos en diagonal con el vecino) y, por la abertura que hay por seguridad del desagüe entre los dos patios, se ha ido al del vecino y ya no lo ha podido atrapar. Tampoco se ha acostado porque, si se me ocurría salir y veía al bicho, no me dieran media docena de infartos seguidos y se quedara sin madre.

Como medida preventiva, me he dicho que si el bicho había entrado a la cocina aunque sólo fuera unos segundos primero se imponía una limpieza a fondo así que como, por puro pánico, no podía salir al lavadero les he dicho que abrieran la puerta con cuidado y me entraran todos los trastos de limpiar y dos botellas de lejía.

Luego, como ya estaban despiertos y arreglados, han decidido salir a desayunar fuera y, cuando ya se iban, me ha dado un pálpito y he pensado que el bicho igual se había hecho fuerte detrás de la lavadora o la secadora, así que les he hecho volver para que sacaran todo de su sitio y mirar. Y efectivamente, estaba metido en una zapatilla de deporte que habían puesto para lavar y que, en la trifulca de madrugada, se había caído detrás del cesto de la ropa sucia.

Yo no lo he visto, por descontado, pero han tardado entre los dos más de un cuarto de hora en capturarlo y sacarlo de mi casa para que viva su vida en el campo en libertad. También han sacado a la basura las zapatillas en cuestión porque había aprovechado para roer un poco los bordes de la que se ha encajado (imaginad si era gordo que la zapatilla era del 45), con lo cual me ha costado el episodio más de 100€.

Mientras limpiaba, he estado meditando y llegado a la conclusión de que lleva por lo menos una semana por los patios y durmiendo en una maceta de menta, porque llevo días mosqueada viendo los tallos de menta como tumbados y pensando si no había por ahí un gato haciendo excursiones. Ahora, a lo de las zapatillas, le tengo que añadir todas las plantas que tengo que sustituir (menta, perejil, romero, tomillo, orégano, etc.) porque son las que tengo para cocinar y lo mismo ha tocado o mordido algo.

Dos litros de lejía después, cuando he terminado de desinfectarlo todo por si acaso, me disponía a ir a preguntarle a mi vecina si se le había perdido algún bicho, cuánto tiempo hacía de ello y, de paso, a comentarle que era una irresponsabilidad por su parte no avisar porque yo tengo fobia a los roedores pero mi marido, que se acababa de levantar y se ha perdido toda la fiesta, me lo ha prohibido porque dice que lo lógico es que si me encuentro un hamster pregunte por el edificio si se le ha perdido a alguien. Con un par, vamos, que estoy por decirle a mi hijo que si se encuentra otro de madrugada le haga un biberón y lo acueste no sea que pase mala noche el animalito.

14 comentarios:

Mos dijo...

¿TE CONFIESO UNA COSA, PAISANA? YO TAMBIÉN TENGO FOBIA A TODOS LOS ROEDORES. EL CASO ES QUE LAS CABRONAS DE MIS HIJAS CUANDO ERAN PEQUEÑAS TENÍAN RATONCILLOS BLANCOS EN UNA JAULA QUE, CADA 20 DÍAS O POR AHÍ, CRIABAN OTROS CUANTOS. AQUELLO ERA EL PARAÍSO DE LOS ROEDORES. DESPUÉS TUVIERON UN HAMSTER Y LAS CABRONAZAS ME LO PONÍAN POR LOS BRAZOS E INCLUSO LA CABEZA. NI TE PUEDES IMAGINAR LA TENSIÓN Y LA MALA HOS... QUE ME ENTRABA CON AQUELLO. LO SIENTO, ME DAN REPELÚS AUNQUE SEA UN TÍO Y GRANDOTE. POR ESO TE COMPRENDO, PAISANA GUAPA.
uN ABRAZO DE mOS DESDE LA ORILLA DE LAS PALABRAS.
POR ESO TE COMPRENDO

trimbolera dijo...

Yo he tenido que limpiar y cuidar unos cuantos cuando mis hijos eran pequeños. La saga de "Coco", todos tenían el mismo nombre y hasta les hice un pareado, a ver si me acuerdo:
-Yo tengo un hamster que se llama Coco, se come las galletas poco a poco- Besicos.

andré de ártabro dijo...

Eres genial .
A mi en la casa de la aldea hace unos meses entro un erizo gordo que no encontré para echarlo , Ayer sábado por delante de mi pie en la salita pasaron un erizo grande y seis chiquititos con las púas aun blancas...y lo demás imagínalo que imaginación e ingenio no te faltan.
Besos

ion-laos dijo...

Jajajajaja, joer...jajajaja. Te entiendo, yo también les tengo pánico a todos esos bichos, pero digo yo, que el animalito estaría vacunao no? Y además, si ya has usado todas las hierbas pensando que era un gato...pssss...jajajaa.

Besotesss!!!

Arturo dijo...

María:
En casa nunca hubo ningún cobayo, ni falta que hace.
Mi hija siempre quiso a los gatos, de modo que un hamster no tenía cabida. Como vivimos en un tercer piso, lo único que tuvo cabida es el caniche toy.
No te envidio para nada la invasión del roedor, pues no es un bicho de mi agrado. Suerte que se deshicieron de él.
Besos.

alp dijo...

A mí la verdad no me gustan nada,,,desde que ví la Fuga de Alcatraz, donde aparecián ratas...me dá yuyu...un beso dese Murcia...

Rafa Hernández dijo...

A mí estos bichos también me dan repelús, y no me gustan para nada. Dicen que todos los animales son precisos, pero los roedores estarán muy bien para la ciencia y los científicos, para que estudien y saquen conclusiones buenas y positivas para los humanos. Pero por ejemplo la rata es él único animal del mundo capaz de transmitir todas las enfermedades habidas y por haber. Encima las jodidas hasta trepan como los gatos. Yo he visto ratas como conejos, capaces de subir por una barra de hierro completamente lisa, y de apenas dos centímetros de grosor.

Besos María.

TORO SALVAJE dijo...

Que ascazooooooo.

Tírale a tu vecina un par de cocodrilos a ver que tal...

Besos.

mjesus dijo...

Haber como respondo para no herir ensibilidadesk no es correcto decir que me rei imaginandote, pero es cierto que yo les tengo panico y si me ocurre salgo corriendo del susto.
Me hizo mucha ilusion verte aparecer, te extrañanaba. MUAKKKKKKKK

Fray Rodolfo de Jesús Chávez Mercado O.C dijo...

Jajajajajaja, que risa, saludos Maria, espero que te encuentres bien.
Me acordé que una vez en la construcción de nuestro convento aquí en Colombia (en la costa) uno de los trabajadores tenia una boa por mascota. Total, pasado algunas semanas, encontramos una boa en uno de los cuartos de la casa vieja, y para que fue eso, llamé a todos los hermanos y empezamos a maquinar como desaparecer ese animal. Al final la atrapamos, la metimos en un saco y la llevamos bien lejos del pueblo y no me acuerdo a quien la regalamos. Al día siguiente uno de los trabajadores llega y pregunta: alguien sabe dónde está mi mascota? jajajajjajaa.

Abrazos y Dios te bendiga.

la MaLquEridA dijo...

Jajaja que risa, pero si los hamsters son muy lindos jaja. ¡Miedosa! jaja.

Robledo Ruiz dijo...

Pues yo hubiera hecho lo mismo, pero el bicho no se mete en ninguna casa ajena mas jajajajaj, un beso

Oréadas (Darilea) dijo...

En mi casa también ha sido ocupada por esos pequeños roedores a mi hijo le dio una temporadita por ellos. :)
Disculpas pero me he reído un poquito con tu entrada
Un saludo.

RAFAEL H. LIZARAZO dijo...

Hola, María:

Muchas gracias por tu amistad, por tu constante presencia en mi blog y por la palabras tan amables que me dejas en cada uno de tus comentarios que son muy reconfortantes en éstos momentos de mi vida. Dios te guarde y te bendiga.

Un abrazo.

Callad, por Dios, ¡Oh buñuelo!.

(La foto es de otro día, los de hoy los haré esta tarde que no me ha dado tiempo) Callad, por Dios, ¡oh buñuelo! Que no podré resisti...