Cubre la tarde el manto de la noche
los árboles dejan caer las hojas
el cielo son tonalidades rojas
el día pone con ese tono el broche
dentro el calor empaña los cristales
estoy sentada en una mecedora
la impulso, mientras mi cabeza gira
al oír el sonido de tus llaves
al verte se ilumina mi mirada
te acercas y me besas dulcemente
un calorcillo me recorre toda
y eres tú, mi vida, tú eres mi calor
nos iluminan solamente llamas
suficiente para el rito del amor

6 comentarios:
María-Murcia, no sé cómo agradecerte tan hermoso poema. Me dejas sin palabras, de lo bonito que escribes.
Muchos besos. Rosa.
María da paz leerte.
Besos
Tierno y maravilloso.
Bellísimo nena, como absolutamente todo lo que escribes...
Un beso, Scarlet2807
Leyendote puedo visualizar la escena,algo maravilloso ese calor de hogar y ese amor.
Un beso
wpaa.
Maravilloso, María.
ya no quedan palabras para agradecer tus escritos.
Un beso grande
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