Es importante antes de seguir con el siguiente articulo, aclarar que no es bueno confundir las churras con las merinas, en mi anterior articulo, aludía a la falta de conocimiento que la gente tenia por no tener a su alcance la Biblia en su lengua común, en ningún momento me refería a la falta de intelecto seglar, más bien aludía claramente al oscurantismo en sentido espiritual, algo que es ya sabido por la propia historia y que nadie niega.
Esto es exactamente lo que dije:” En lugar de favorecer la enseñanza entre las masas y el hacer traducciones de la Biblia en los idiomas de las localidades, la Iglesia Católica promovió la producción de ‘libros de los ignorantes’: Biblias ilustradas, historias bíblicas, dramatizaciones de milagros, estatuas y esculturas, pinturas en las paredes de las iglesias y vidrieras de colores con representaciones de temas bíblicos. Sólo fueron las migajas que el clero católico dejó caer en la rica mesa espiritual de conocimiento bíblico que tenían reservada para sí mismos y unos cuantos reyezuelos y nobles privilegiados.”
Como se ve, no me estaba refiriendo a ningún otro tipo de analfabetismo, que ya sabemos que lo había, pero eso seria para debatir en otro articulo y no en este.
Centrémonos, por lo tanto, en el registro histórico de oposición de la iglesia Católica a la instrucción bíblica.
Año 1179, dos eran los grupos de herejes, según la iglesia, en Languedoc... de unos ya hemos hablado en este blog los cátaros o albigenses, pero también había otro grupo los valdenses. Los valdenses eran minoritarios pero más ortodoxos y muy celosos en predicar acerca de la Biblia entre la gente común.
El papa Alejandro III prohibió que predicaran los valdenses, quienes al predicar utilizaban una traducción que se había hecho de partes de la Biblia a la lengua común. Están fueron sus palabras, declaradas en el concilio lateranense: “La Iglesia... tiene que... invocar la ayuda de los príncipes, a fin de que el temor del castigo temporal haga que los hombres busquen a la fuerza un remedio espiritual para sus faltas.”
¿De verdad tenían que tener temor bajo castigo? ya sabemos como se las gastaban, ¿De qué tenían Miedo? ¿Es posible que si la Biblia estuviera al alcance de todo el mundo, revelara su hipocresía?.

